Otros tiempos
Abril 20, 2007 by Phil BlakewayHace no mucho tiempo los jugadores convocados por Escocia para jugar el Torneo de las V Naciones costeaban sus medias, e incluso se les pasaba la factura de la camiseta que rompían. En aquellos días a Steve Bainbridge, segunda línea de Inglaterra (ya hablaremos de él), sus jefes le prohibieron viajar con los Lions a Suráfrica, o Trevor Maxwell Ringland, ala del Ulster y de Irlanda, debía comunicar que no estaba disponible porque en Macauley & Ritchie Solicitors no le daban permiso para ausentarse (hoy es socio de la firma). Por estos lares sabemos de esos problemas, pero no nos lamentemos, pues no obstante, aquí y allí, disfrutamos de un rugby que algunos nostálgicos degustamos en viejas cintas de video, aun regrabadas de Beta a VHS y hoy en cualquier soporte que nos permita conservarlas.
Recordaremos en esta sección a héroes y villanos, a primeras figuras y a oscuros gregarios, según llaman los hoy denostados ciclistas a los que sirven el triunfo a sus jefes de filas, recordaremos gestas y también calamidades y glosaremos a los equipos de nuestros amores y a sus rivales, sin olvidarnos de España, que pudo ser y no fue, pero que con un poco de sentido común no debe volver a pasar el calvario de las categorías inferiores del Campeonato de Europa.
Con España nos estrenamos, naturalmente. Y es que en aquel tiempo aun jugábamos regularmente con grandes equipos: como los partidos amistosos estaban a la orden del día no era infrecuente que, camino de sus destinos más duros, maoríes o argentinos o incluso australianos nos visitaran. Hemos visto jugar en España a Argentina en 1.982 y 1.992, Inglaterra entre otras en 1.983, 1.988, 1.989, 1.990 o 1.996; Australia en 1.990 y 2.001, Zimbabwe (cuando era un equipo reconocido) en 1.985, Namibia, (eso sí, por sorpresa y sin avisar…) en 1.992, Escocia casi todos lo años entre 1.986 (aquel partido en Cornellá) y 1.995 (en la “Peineta” contra un XV Presidente y camino de Suráfrica), Francia con los equipos que presentaba a los Torneos de la FIRA (algunos muy fuertes, pues por aquí han pasado Sella, Sadourny, Gallart, Roumat, Cecillon, Benazzi, Penaud…) Pais de Gales (aunque fuera un partido de clasificación para la Copa del Mundo de 1.995), los Maoríes en 1.982 y 1.988. Hoy sólo nos queda Rumanía, que es lo que los anglosajones llaman un “second tier”, pero cuyos méritos y calidad es de sobra conocida.
Precisamente por ahí comenzaremos: sólo una vez hemos ganado a Rumanía y merece la pena recordarlo.
1.992. Una fría tarde de abril en el Central, unos 1.000 espectadores, todos nos conocemos, se llena la grada de siempre y la zona del bar. Los de Cisneros flojean y hay claros en su lado: seguro que hay exámenes. Campeonato de la FIRA, 1ª División. En el calentamiento se ve confiados a los rumanos, hace frío y el terreno está blando, en un año de sequía, toda la noche anterior había llovido. Ideal para su juego de delantera. Han traido además a sus “franceses” los poderosos segundas líneas Ciorascu y Cojocariu y les dirije a todos el capitán, Haralambie Dumitras, de la Section Paloise de Pau. Casi todos han disputado ya dos Copas del Mundo.
Por España forman:
En la primera línea, “Pirulo” Álvarez de El Salvador, Santos del Liceo Francés, Asier Altuna, ya en Bayona; en la segunda, Esteve del Tecnidex Valencia, Petricorena del Irún, Exteberría del Gecho, “Chupao” Gutiérrez de Arquitectura, Alberto Malo de Santboi, “Gero” Hernández-Gil de Arquitectura, “Menchi” Núñez del Olímpico de Pozuelo, Carlos Moreno de El Salvador, Gabi Rivero del Pollac (Francia, aunque es ex-Olímpico y ex-Hagetmau y ex-Begles), Torres del Ciencias de Sevilla, Onésimo García de Santboi y Fran Puertas del Canoe, pero entonces jugando en Bayona. En el banquillo: Deosdad de Santboi, Villaú de la Universidad de Sevilla, Auzmendi de Santboi, Javichín del Gecho, Calderón de Cisneros, Muro de Montjuich, Hermosilla del Lourdes-Quesos Entrepinares. Entrenadores Gerard Murillo y Alfonso Feijoo.
Los rumanos: Stan (Contactoare Buzau), Ion (Dinamo Bucaresti), Vlad (Givita Bucaresti), Ciorascu (Angulema), Cojocariu (Bayona), Dinu (Grivita Bucaresti), Doja (Niza), Dumitras (Pau), Tranca (Farul Constança), F. Ion (Dinamo Bucaresti), Lungu (Castres Olympique), Sava (Baia Mare), Colceriu (Steaua Bucaresti), Solomie (Timisoara) y Racean (Timisoara).
Comienza el partido, que pita el belga Roelands, con dominio en las fases estáticas de los balcánicos -son capaces de aguantar a equipos del V Naciones-. Sin embargo, nuestros terceras y centros se multiplican y placan como demonios. Los del Este no avanzan, no marcan y en los saques de touch se encuentran con un valenciano de 1.86 m. que domina la “corta” y un vasco de 1.96 m. que incomoda tanto a Cojocariu que no obtiene balones de calidad. Malo, “Chupao” y Etxebarría comienzan a recuperar posesiones y el juego se desplaza al campo rumano: minuto 17, placaje alto de Lungu y “Menchi” transforma desde 35 m. escorado a la derecha. Queda mucho partido y seguro que reaccionan.
Sava e Ion comienzan a probar a Fran Puertas, pero el guipuzcoano mantiene una sangre fría envidiable, cualquier “garryowen” amarillo lo captura con tranquilidad y al cabo diseña un contraataque español. Gabi y Carlos Moreno avanzan con confianza, pues nunca fallan en apoyo el gechotarra, el madrileño o el pelirrojo catalán. El partido no es bonito, pero cada melé que los ocho rojos hacen avanzar un milímetro provoca rugidos de entusiasmo ¡si pesan diez kilos “por barba” más que nosotros! El flamenco Roelands amonesta a Vlad, no hay aun tarjetas ni “sin bin” y no va a más, pero le advierte que no puede cargar al entrar en la melé. Los de la hoja de roble están perdiendo la compostura. No esperaban esa resistencia tan tenaz. Pero ya llegará el segundo tiempo, seguro que los españoles se vienen abajo, esto ya pasó en Valencia en 1.989 y levantamos el partido, 16 a 19, parecía decir Dumitras a los suyos.
Descanso: cinco minutos y sobre el campo. La gente al bar, los de la grada de tribuna cruzan el campo ante la atónita mirada (como siempre) del equipo visitante, así se llega antes. Como sólo son cinco minutos luego hay que volver bordeando las gradas y no se trata de perderse un segundo porque la cosa promete. Saca de centro Nuñez, recibe Ciorascu, pero en la “abierta” recupera el balón el “pack” rojillo. Buen comienzo. Ahora atacamos hacia el lado de la pista de atletismo. Las cosas no cambian ni un ápice, más balones para los rumanos, pero no pueden aprovecharlos, Torres y Gabi placan como juramentados. Minuto 55: mala suerte, sustitución de “Menchi”, ha sido sometido a tratamiento especial por Dumitras. ¡Cuidado! nos puede afectar. Pero no, todos siguen muy concentrados: sale Calderón, del Cisneros (a donde había llegado desde el Olímpico) al puesto de ala y Moreno pasa a jugar de apertura. Nada cambia y los rumanos están cada vez más nerviosos. Se suceden lo golpes de castigo, pero en nuestra zona porque atacan sin parar. Esteve no puede más, le sustituye Auzmendi, compañero de Malo en Santboi, es tercera, pero está acostumbrado a jugar de segunda con la selección. Volvemos a recuperar un balón en una melé abierta, contraataque, placan a Torres, “ruck” y fuera de juego de la línea de tres cuartos rumana. Patea Carlos Moreno y 6-0. Quedan 17 minutos angustiosos, los rumanos en avalancha, pero el muro rojo es cada vez más alto. Minuto 75. Fran se hace daño y sale Hermosilla para participar durante cinco minutos de la gloria. Vamos a ganar.
Minuto 84: fin del partido. Victoria de España.
Dumitras pierde la capitanía de Rumanía y al poco deja de ser internacional. Desgraciadamente, desde entonces hemos estado cerca un par de veces, pero no se ha vuelto a repetir. El equipo español era de transición: la segunda línea de circunstancias (Paco Méndez, Bosco Abascal y Javier Chocarro ya no eran fijos, Villaú estaba recien llegado y Marco Justiniano iba y venía), Javichín Díaz-Paternáin necesitaba sustitutos y había que buscarlos, Torres y Gabi estaban cerca de la retirada, Altuna ya no venía demasiado desde que empezara a jugar en Francia y Azkargorta no siempre estaba disponible.
La semana que viene más.
Phil Blakeway















Mayo 1st, 2007 at 7:04
sencillamente impagable Phil.
Mayo 2nd, 2007 at 4:04
Magnifica cronica. Ojala le ganemos pronto a Rumanía para que puedas escribir otra. Entretanto podrías escribir algo sobre las gestas de las chicas…
Mayo 5th, 2007 at 9:19
Gracias a ambos. Tomo nota de la sugerencia.
Septiembre 3rd, 2007 at 8:30
Hola a todos y felicidades por esta web que acabo de descubrir y que francamente es lo mejor que he visitado a nivel nacional.
Os animo a continuar con vuestra labor asi como prometo ser un fiel seguidor vuestro.
Tambien , si se me permite la licencia, os quisiera pedir que ayudarais a los clubes de las categorias mas bajas de las distintas federaciones, ya que a mi entender son los que sustentan el interes de nuestro deporte a muchisima gente.
Un saludo desde Girona.
Carlos
Febrero 13th, 2008 at 14:05
[…] Así que los de la hoja de roble son, como siempre, claros favoritos. Harán su juego de siempre, porque tengo para mí que no han advertido que nuestra delantera ahora mismo es mucho más dura, pesada y competente que hace un par de temporadas. Y quizás hay esté nuestra baza. Si los españoles frenan el clásico juego de los rumanos, nunca amigos de innovaciones tácticas, pueden encontrarse sorpresas. Pero seamos realistas: sólo una vez hemos ganado a Rumanía, por 6-0, en el ya lejano 1992, alta ocasión que ya hemos relatado aquí. […]