Los Wallabies en España
Mayo 10, 2007 by Phil BlakewayAunque todos recuerdan, y con razón, la visita de los Wallabies campeones del mundo a España en el año 2.001, no fue esta la primera ocasión en que pasaron por este rincón de Europa. Nueve años antes, también en noviembre, una selección australiana jugó en Sant Boi de Llobregat y en Madrid.
El 21 de noviembre de 1.990 los Emerging Wallabies demolieron a un XV Presidente por 3-76, en el Baldiri Aleu, como aperitivo para el partido que seis días después iba a tener lugar en el Central de la Ciudad Universitaria madrileña. Los australianos concluían en España una larga gira por Europa en la que se habían enfrentado a sus habituales contrincantes y para el XV de España suponía un honor y un orgullo encontrarse en el mapa de las giras de los grandes.
El equipo Emerging de aquella temporada se concibió por la Australian Rugby Union como el banco de pruebas para que sus más jóvenes internacionales conocieran el entorno donde habían de jugar la Copa del Mundo de 1.991, y tras los partidos duros en Francia e Inglaterra había de llegar el premio de los partidos tranquilos en España. Eran de la partida internacionales aussies ya reconocidos como David Knox, Dan Crowley o David Nucifora y otros de reciente incorporación pero que iban a dar muchos años de satisfacción a la ARU y a todos los aficionados del planeta rugby: John Eales, David Wilson, Jason Little, Willie Ofahengaue, Peter Slattery, Garrick Morgan, Tim Kelaher o Warwick Waugh.
El domingo 25 de noviembre de 1.990 amanece soleado sobre la capital del Reino. A las 12.00 del medio día y por 300 pesetillas, ya hay media entrada en el Central, con nutridísima concurrencia alrededor del bar, antes de ocupar las laderas y la gradas. La FER aun edita programas decentes y nos vamos empapando de los detalles del “test-match”.

Los españoles terminan su calentamiento sobre el césped, entonces en muy buen estado, mientras que los australes, aparentemente más relajados, ya están hace rato en su vestuario. Ya hay unas 5.000 personas en el Central.
Murillo y Feijoó han decidido la siguiente alineación para España:
Primera línea: “Pirulo” Álvarez de El Salvador, Santiago Santos de Liceo Francés y Asier Altuna de Bayona; Segunda línea: Paco Méndez de Cisneros e Ignacio del Canto de El Salvador; Tercera línea: “Chupao” Gutiérrez de Arquitectura, “Yogi” Egido de Canoe (8) y Extebarría de Gecho; medio de melé: Mazariegos de El Salvador; medio de apertura: Ramón Blanco de Arquitectura; centros: Torres Morote del Ciencias de Sevilla y Jon Azkargorta de Gecho; alas: Dani Sáez Lobsack de Arquitectura y “Queco” Pérez Blanco del Ciencias de Sevilla; zaguero: Fran Puertas del Canoe.
Los Wallabies formaron con: Didier (Royals-ACT), Nucifora (Universidad de Brisbane), Ryan (Brothers de Brisbane), Kava (Randwick), Dix (Universidad de Sydney), Wilson (Easts de Brisbane), Eales (Brothers de Brisbane), Ross (Royals-ACT), Slattery (Universidad de Brisbane), Knox (Randwick), Little (South de Brisbane), Cornish (Royals-ACT), Anderson (Universidad de Brisbane), Tombs (Norths de Sydney) y Kelaher (Eastwood de Sydney).
A las 12.30 el francés Yves Bressy sortea los campos: España defiende en el lado de la pista de atletismo. Comienza el partido. Primera touch. ¡Qué bárbaro! Que dominio de las alturas, Eales se eleva (sin apoyos aun) y en la “media” captura el primero de casi todos los balones de esta fase de conquista. El caso es que Kava (2 mts.) se empareja en la corta con Méndez (1.94 mts.), Eales (otros 2 mts.) con Del Canto (1.93 mts.) y Egido (1.89 mts.) con Dix (1.96 mts.), así que lo de siempre, jerebeques y virguerías varias para intentar ganar los laterales, cuando además no cabían apoyos de los pilieres y flankers no saltadores, de modo que todo se fiaba a la coordinación, anticipación y potencia de salto.
Claro que nuestra defensa es excelente, aunque perdemos en los primeros quince minutos dos melés con introducción propia. En realidad estamos viendo a una de las mejores delanteras que ha pasado por España.

Lo cierto es que sorprende que hasta el minuto 20 no consigan su primer ensayo los Wallabies: touch a diez metros de nuestra marca, “rolling maul” y ensayo de Tim Kava (0-4). Esquinado, Knox no transforma. La presión sobre nuestros delanteros es agobiante, pues los de la Cruz del Sur han detectado claramente nuestra debilidad y sin embargo, los nuestros anticipan un tipo de defensa hoy habitual: entran en el agrupamiento los jugadores imprescindibles y los restantes defienden en los lados, los pesados cerca y más veloces en el exterior del mismo. Intuición brillante. Sin embargo, es inevitable ceder golpes de castigo. En el minuto 25 Knox pasa el 0-7, respondido poco después por la única transformación de nuestro equipo (3-7, minuto 30) cuando Blanco pasa un golpe fruto de una infracción de Little en el agrupamiento que siguió a un excelente contraataque iniciado por Fran Puertas. Es la primera posesión clara que juegan nuestros tres cuartos y han creado peligro, pero ¡cuesta tanto conseguir balones así!
Acaba la primera parte 3-20 (otro golpe de Knox y un ensayo de Eales en salida de méle, éste la levanta a Slattery, que se abre, deja hueco y la devuelve a Eales que ensaya, fácil con nuestra melé engarzada todavía a los cinco de adelante de Australia).

Cinco minutos de descanso y a la carga. Antes, cervecita y bolsa de patatas en el bar. El público contento, algún sabio de la ladera frente a la Tribuna, en la zona que suelen ocupar los de Ingenieros Industriales, afirma que estamos viendo un portento de defensa, y como el sabio es el entrenador D’Errico, que se prepare su plantel para organizarse a imagen y semejanza, que la temporada en 1ª Nacional esta siendo dura (sepan los jóvenes que en el siglo pasado tras la División de Honor sólo había 1ª Nacional).
Pita Bressy el inicio de la segunda parte. Misma tónica. Minuto 48, Knox patea profundo, Fran recupera, carga contra los centros aussies que ya estaban cerca, maul defensivo, no sale el balón y los poderosos delanteros hoy “verdes” ganan terreno: melé con introducción visitante, salida del ocho, que pasa a Wilson, nuevo maul, tornillo perfecto y ensayo del talonador Nucifora, transformado por Knox (3-26).
Con el marcador tan claro, comienza entonces a jugar con más soltura la línea wallabie, donde destaca claramente Jason Little. Claro que una y otra vez son detenidos por nuestros centros y en las escasas ocasiones en que rompen, allí están “Chupao” y Extebarría en la segunda cortina defensiva.
Durante quince minutos tratan de conseguir su ensayo los tres cuartos australianos y durante quince minutos se estrellan sin remedio contra nuestra defensa y además pierden varias posesiones que Blanco aprovecha para mover a los nuestros con peligro, hasta que se lesiona y tiene que salir “Cocacolo” Moreno (Arquitectura) a suplirle. Hay peligro de ensayo, piensa Kava el segunda línea y capitán de Australia, así que habla con Knox y Little cuando se está produciendo el cambio de apertura en España, y todo vuelve a su cauce. Los delanteros aussie recuperar el peso del partido: otro ensayo del propio Kava, ensayo de Wilson y otra vez Eales, total, con dos transformaciones más de Knox 3-36. Terminamos muy dignamente, ya se sabe, “más vale honra sin barcos…”, por eso, como dice mi medio de melé Chickenthighs, no hubo vuelta al ruedo.
Para el equipo de España, fue una buena ocasión de acumular experiencia muy útil para su nueva singladura en la primera categoría de la FIRA, recién recuperada frente a Portugal apenas un mes antes y después de haber sido eliminada en Róvigo por Italia y Rumanía (cómo no) en el Torneo de Clasificación II Fase para la Copa del Mundo de 1.991. Del equipo Emerging que nos visitó se convirtieron en campeones del mundo al año siguiente Nucifora, Eales, Wilson, Little, Slattery y Kelaher, entre los que jugaron contra España y del resto de la expedición Dan Crowley, Warwick Waugh, Willie Ofahengaue y Garrick Morgan.
En noviembre de 2.001 las cosas habían cambiado mucho. Australia había conquistado su segunda Copa del Mundo y nos visitaba con su selección absoluta, el profesionalismo había sido bendecido seis años antes por la IRB y se había abierto la brecha entre los todopoderosos y los demás. Nosotros nos habíamos quedado en el furgón de cola de los “demás”, tras nuestra participación en el mundial de 1.999 y habrían de venir cuatro años realmente grises.
La semana que viene más.
Phil Blakeway












Mayo 11th, 2007 at 2:31
Qué peaso de equipo teníamos, eh? Qué buenos recuerdos. Gracias por la crónica, magnífica.
Mayo 11th, 2007 at 6:51
Pues sí, en aquella época nos tuteábamos con los italianos, que nos solían ganar pero por poco y estábamos más cerca que hoy de los grandes… también es verdad que no había más que algunos semiprofesionales (generalmente fraceses y australianos), aunque en Italia ya se saltaban a la torera las normas de la IRB y los quipos trnasalpinos estabn plagados de neozelandeses y australianos (Campesse ya andaba por allí…)