Arms Park I
Mayo 17, 2007 by Phil BlakewayHubo un tiempo en que el estadio de rugby por antonomasia se llamaba Arms Park. Sé que los ingleses dirán que la “catedral” del rugby es Twickenham, o que los escoceses amenazarán con traspasar el Muro de Adriano si negamos la épica de Murrayfield; y vean también a los irlandeses rugir en Landsdowne Road, aunque este año hayan sido más y más dignos de la victoria en Croke Park o recuerden los días de gloria de Serge Blanco en El Parque de Los Príncipes. Sin embargo Arms Park era otra cosa. Desde el emplazamiento en que la cámara de la BBC ofrecía una panorámica del terreno de juego, distinguíamos al fondo bloques de casas de cuatro o cinco pisos, de ladrillo rojizo ennegrecido plausiblemente por el hollín y la niebla y el tiempo. Por el aliento concentrado de miles de galeses orgullosos de la tierra de sus padres, por ese quimérico orfeón que entonando un requiem profano daba una ventaja de quince puntos al equipo del fuego y la sangre, del carbón y la turba. Ya no. Primero cambiaron las palabras. Ya no era Arms Park, sino el Estadio Nacional, pero aun veíamos esos retazos de Cardiff donde se adivinaban niños asomados a los balcones, siquiera para escuchar al colosal coro y contar al día siguiente que estuvieron allí.

Más tarde dejó de ser el Estadio Nacional. Llegaron la Copa del Mundo y los negocios. Bienvenidos ambos; bienvenidos los nuevos espectadores, ahora a cubierto de la lluvia.
Bienvenido el Millenium Stadium, pero ya nunca sería lo mismo, por más que los recalcitrantes sigamos usando el viejo nombre, y rememoremos días de gloria.

Aquí va el primero, elegido simplemente al albur de una memoria caprichosa, pues ni es el mejor, ni el único, pero en cualquier caso, digno de una crónica.
20 de febrero de 1.988, quince días antes Pais de Gales ha ganado a Inglaterra en Twickenham (3-11) con dos ensayos de Adrian Michael Hadley y los “diablos rojos” se las prometen felices ante los feroces escoceses, que les visitan con su delantera de lujo, y frente a quienes deben reparar el 21-15 de 1.987. Además y tras la I Copa del Mundo (un tercera línea francés se encargó de ello en Nueva Zelanda) el veterano Roy Laidlaw ya no será pareja de John Rutherford dirigiendo a los suyos, pues éste verá el partido desde la grada, ya retirado para siempre. Una baza para los hombre de Bledyn Bowen, capitán local.
La magia fue compartida, como suelen hacer los “celtas” cuando se ponen a ello (sabemos que Merlin es buen aficionado), pues los escoceses estuvieron a la altura y solamente el genio de Jonathan Davies inclinó la balanza. Que llorada su marcha hacia el Norte profesional al año siguiente, tras una infame gira veraniega por Australia donde los dragones serían laminados y descompuestos. Íbamos a tardar once años en volverle a ver en nuestro código. Pero esa tarde fue suya.
Pais de Gales: Paul Thorburn, del Neath (quien dos años antes consiguiera una transformación desde sesenta metros aun no igualada), como zaguero; Iuean Evans, geógrafo entonces desempleado, del Llanelli, ala derecho; Bledyn Bowen, del South Wales Police, policía, de segundo centro; Mark Ring, semiprofesional ya, del Pontypool, como primer centro; Adrian Hadley, dispuesto a emigrar al Norte, ala del “cerrado”, del Cardiff; Jonathan Davies, último genio de una estirpe de magos galeses, apertura, del Llanelli; Robert Jones, el hombre que más uso hizo del “kincking in the box”, medio de melé, del Swansea; Staff Jones, del Pontypool, Ian Watkins, del Ebbw Vale, David Young, del Swansea, en la primera línea; Robert Norster, el mejor saltador de la “media” de la década, del Cardiff, y Phil May, del Llanelli, en la segunda línea; Rowland Philips, del Neath y Richie Collins, del South Wales Police, terceras-alas y Paul Moriarty, el hermano pequeño del gran Richard, del Swansea, tercera-llave.
Escocia: Gavin Hastings, del Watsonians, zaguero; Matthew Fletcher Dominic Duncan, del West of Scotland, ala derecho; Alan Tait, del Kelso, pronto a marcharse a Rugby League, segundo centro; Scott Hastings, del Watsonians, primer centro; el ruso-escoces Ivan Tukalo, del Selkirk, ala izquierdo; Andrew Ker, del Kelso, apertura; Roy Laidlaw, del Jed-Forest, medio de melé; David Sole, del Edinburgh Academicals, Callander, capitán circunstancial, del Kelso y Norrie Rowan, del Boroughmuir, en la primera línea; Alistair Campbell, del Hawick y Damian Cronin, del Bath, en la segunda línea; Finlay Calder, el gemelo de héroe de 1.984, del Stewart’s-Melville y John Jeffrey del Kelso, terceras-alas; Derek White, del Gala, tercera-centro.
Dirigió el partido el francés Yves Bressy, a quien habríamos de conocer en el Central de Madrid cuando pitara el España-Emerging Wallabies.
Comentarista habitual de la BBC, Bill Maclaren y en TVE 2, el infable Trecet, con su particular estilo, enfático y entusiasta, ding-dong, se abren las puertas del Walhalla…
Hacía tiempo que en Cardiff no se veía un partido así, y tuvo que ser con los escoceses, siempre buenos competidores allí. Pronto se adelantaron éstos, por medio de Finlay Calder, aprovechando un fallo defensivo en una touch cerca de la marca galesa, atacando hacia la grada del fondo alto, así que junto a una transformación de golpe previa de Gavin Hastings, les franqueó un marcador inmejorable para empezar:0-7. Claro que de inmediato Davies inventa una ecuación desconocida, con múltiples incógnitas que sólo él puede resolver satisfactoriamente. Frente a un muro de delanteros jacobitas (es una licencia, que me disculpen los del Lothian), a pase de Jones, muy cerca de la zona de veinticinco yardas escocesa, corre hacía el exterior, quiebra dentro, descompensa a los defensores, patea raso y persigue el oval, seguido por un Derek White que siempre supo que no alcanzaría al “10″ rojo. Ensaya y Thorburn no transforma.

Claro que lo mejor estaba por venir. Pocos minutos después los galeses siguen crecidos. Nuevamente atacan y Davies (el balón no era bueno, el Tiburón Blanco había desequilibrado a Young en la melé, en flagrante golpe de castigo) abre de izquierda a derecha, enlaza con Bowen, se intercala Ring, busca el hueco, recibe el apoyo de Hadley previo amago de pase a Thorburn, llega a Ieuan Evans quien se encuentra con toda la segunda cortina defensiva escocesa y el ala Duncan. Quiebra hasta cinco veces, elude en el camino a Hastings, Duncan, Ker, White y Sole quien finalmente le placa cuando posa bajo palos. La transformación de Thorburn da ventaja efímera a los galeses, que liquida Duncan con frenética carrera, tras pase de Alan Tait, marcando esquinado pocos minutos después. Una transformación de golpe de castigo por Hastings deja con ventaja de 10-17 a los visitantes al final del primer tiempo.
Tras un nuevo golpe pasado por el mayor de los jugadores de Watsonians, el segundo tiempo vió a los tres cuartos galeses mover el oval con endiablada velocidad, diseñando ángulos de ataque inverosímiles, que dieron su fruto en un ensayo del talonador Watkins culminando un apoyo de la tercera de Collins y Moriarty a sus centros. La transformación de Thorburn, junto a otro golpe de castigo pasado y dos drops desde la izquierda tras sendos rucks expeditivamente ganados por la delantera galesa dejan el marcador en el 25-20 final. Al Oeste del Severn el Dragón impera.
Mae hen wlad fy nhadau
yn annwyl i mi
Gwlad beirdd a chantorion…
Así construyó Pais de Gales su Triple Corona de 1.988, pues quince días después derrotaría a Irlanda en Landsdowne Road, para malbaratar su impulso en Cardiff frente a la Francia de Jean-Patrick Lescarboura y Laurent Rodríguez, ya en marzo, que les negaría el Gran Slam por 9-10, bajo un diluvio que, hoy, con el techo mecánico del Millenium Stadium, parecería azar bíblico.
Volveremos a Arms Park, no lo duden.
Phil Blakeway














Mayo 17th, 2007 at 1:17
Estas crónicas son una gozada.
Muchas gracias por hacernos disfrutar!
Mayo 17th, 2007 at 8:37
Yo creo que con todas las remodelaciones se pierde algo de encanto, pero supongo que los jovenes de ahora si en un futuro se remodela un campo pensarán lo mismo que hemos pensado ahora nosotros (espero explicarme).
Mayo 21st, 2007 at 16:04
siii este es el estaio que se jugo el partido del siglo y que ustedes pueden ver en youtube …saludos
Julio 26th, 2007 at 3:03
[…] Jugadas como la anterior tenían que conducirle al XV de País de Gales: debutó en 1.985 en Arms Park contra el Enemigo. Ganaron los “diablos rojos” por 24 a 15, con dos ensayos de nuestro “fly-half”. Antes de pasar a Llanelli ya había acumulado unas cuantas caps y la capitanía de Neath. Continuó jugando un papel relevante tanto en su club, que dominó los Ochenta en el Principado, como el la selección galesa (recordemos el tercer puesto de Gales en la I Copa del Mundo) pero su principal contribución llegaría en el Torneo de las V Naciones de 1.988: la Triple Corona llegó después de unos años de dramática escasez de trofeos, y se perdió el Gran Slam por culpa de aquel último ensayo de Patrick Lescarbourá). No sólo jugó brillantemente, sino que dirigió su equipo con maestría excepcional. Recordamos el partido contra Escocia en Arms Park de ese año como uno de los mejores que hemos presenciado, y que ya narramos en Zona Rugby. […]
Noviembre 24th, 2007 at 18:38
[…] Ya habíamos hablado del lugar y habíamos prometido continuar. Ahora lo hacemos, aunque el santuario galés haya sido asaltado una vez más hoy mismo, esta vez por los recientes Campeones del Mundo. […]
Enero 23rd, 2008 at 4:15
[…] Rojos), su serie de contrapiés frente a la Escocia de los hermanos Hastings, en Cardiff, en 1988. Y me perdonarán que repita lo que ya dije: “Claro que lo mejor estaba por venir. Pocos minutos después los galeses siguen crecidos. […]