La Copa de Mundo de Rugby es uno de los tres eventos deportivos en cuanto a audiencias y seguimiento más importante del mundo, solo superado por las Olimpiadas y el Mundial de Fútbol.
El torneo ya por el lejano 1999 atrajo más de 1.7 millones de espectadores con una audiencia mundial de televisión de más de 3.1 mil millones. Los beneficios del torneo de 1999 en País de Gales reportó unos 70 millones de £ y los de de la edición de 2003 superaron ampliamente esa cifra con 1,83 millones de espectadores de todo el mundo.
En la edición de 2007, que Francia birló a Inglaterra en el proceso de votación, se esperan unos beneficios mucho mayores, y la mercadotecnia juega ya un papel similar al de otros deportes más mediáticos.
El Mundial que se nos viene encima será, con total seguridad, la edición más marketiniana de la historia. El rugby ha entrado de pleno en la era del espectáculo, la rentabilidad y la mercadotecnia.
Ejemplo de ello son las presentaciones que las firmas deportivas han ido realizando y aun continuan en ello de las elásticas, y nunca mejor dicho que seran usadas en esta edición por parte de los equipos mundialistas.
Los últimos en entrar en escena han sido los ingleses con una equipación que ha levantado ampollas entre sus aficionados, donde se deja de lado el blanco inmaculado a favor de un futurista y llamativo diseño que se acerca a la vertiente ya abierta en su día por el Stade Français.

Lejos quedan ya las camisetas de doble hilo, con cuellos blancos y botones, en mi época ya de goma, que en los dias de lluvia y barro triplicaban su peso y escondian las orondeces de los menos atleticos del equipo.
Es parte de la evolución del juego, del mundo del rugby, de su espectaculo.
Más de cien años después del primer partido de rugby tras un interés sobre todo australiano y kiwi, y con el apoyo de Francia y posteriormente de Sudáfrica estamos ante una Copa del Mundo que da la razón a aquellos que se negaron en su momento a su creación (las Uniones de Inglaterra, Escocia, Irlanda y País de Gales) dado que el concepto de una Copa de Mundo de Rugby cambiaría por completo el juego en general y en particular su principio o idea de juego para aficionados o amateurs no profesionales.
La predicción estaba en lo cierto.
¿Seguiremos evolucionando hacia algo diferente a lo que conocemos como rugby?