Los supervivientes de los Andes devuelven el favor a su salvador
Julio 9, 2007 by EÑETodos conocemos la historia del accidente aereo del equipo de rugby uruguayo hace ya 35 años. Lo que pocos conocen es que ahora, los supervivientes de la tragedia están ayudando al que fue su salvador.

Los jugadores uruguayos de rugby que sobrevivieron a la tragedia aérea de los Andes en 1972 gracias a la ayuda de un arriero chileno, Sergio Catalán, le han demostrado que nunca le olvidaron, facilitándole una operación quirúrgica.
Catalán, de 79 años, sufre artrosis en su cadera derecha, dolencia que le imposibilita la actividad que ha realizado todos los días de su vida: cabalgar.
Esa capacidad para cabalgar fue precisamente la que resultó vital para el rescate de los dieciséis supervivientes uruguayos del vuelo de la Fuerza Aérea Uruguaya 571 que se estrelló en los Andes el 13 de octubre de 1972, en lo que la prensa, la literatura y el cine convirtieron en una de las historias de superación humana más famosas.
Después del accidente, y tras más de dos meses bajo condiciones ambientales extremas y viéndose obligados a alimentarse de los cadáveres de sus compañeros de vuelo muertos, tres de los supervivientes, a la desesperada, decidieron salir a buscar ayuda.
Diez días después de vagar por los Andes encontraron a Sergio Catalán, quien cabalgó durante más de diez horas hasta el retén de policía más próximo para buscar ayuda.
Finalmente, los supervivientes, a los que se había dado por muertos semanas atrás y se había abandonado su búsqueda, fueron rescatados tras 72 días de pesadilla.
Entre los jóvenes supervivientes que salieron en busca de ayuda y se toparon con Catalán estaba el médico uruguayo Roberto Canessa, uno de los protagonistas de la proeza que inspiró la película ‘Viven’ (1993).
Ahora, tras enterarse de la desgracia que aquejaba a su salvador, Canessa ofreció su ayuda y la de otros supervivientes y se puso en contacto con un traumatólogo chileno, Felipe Jugo.
Jugo explicó en un comunicado que pertenece a un club de rugby y que, cuando el avión de los jugadores uruguayos cayó en la cordillera andina, los estaba esperando en Santiago.
‘Desde ahí se remonta mi relación con Roberto Canessa. Ellos me contactaron para ver si lo podíamos ayudar y acepté con gusto’, afirmó el traumatólogo.
‘Don Sergio colaboró en el rescate de mis amigos, por lo tanto creo que le debo devolver la mano ahora que él la necesita’, añadió.
Fuente: EFE











