Internacional, Mundial 2007
Incroyable
por Phil Blakeway • 7 Octubre 2007 | 03:54En un país donde nuestro deporte no deja de ser muy minoritario, hay dos opciones para disfrutar de la retransmisión de un partido: en la comodidad del salón de casa, bien provisto de cervezas para el que disponga de la emisora que compró los derechos o de la parabólica correspondiente, o bien acudir a uno de los múltiples garitos irlandeses que han proliferado de diez años a esta parte, merced a los excedentes de jugo de cebada de la Verde Erin que hay que colocar en el Continente. Es la opción que ayer elegimos. No lo oculto, nos regodeábamos antes de contemplar el feroz “Ka-mate”, incluso hasta el ensayo de McAlister, en la decepción que las decenas de franceses que abarrotaban el local habían de gustar al final del partido, no obstante su entusiasmo cantando la Marsellesa.
No había comenzado bien el partido para los vecinos del Norte, y aunque nadie ignoraba lo que ya había hecho Inglaterra, la imagen de Betsen abandonando el campo totalmente KO, no presagiaba nada bueno para Les Bleus.
Si alabamos hace unos días el perfecto diseño de la defensa colectiva de Los Pumas el día que jugaron con Irlanda, no podemos dejar de destacar lo que hizo ayer Francia. En puridad los delanteros franceses deben haber sufrido más que nosotros en el atestado local, pero, a salvo el ensayo de So’oialo, provocaron finalmente errores que salvaron el partido, cuando ya habían cambiado de plan de juego los All Blacks, tras la expulsión temporal de McAlister, el suceso que sin duda cambió las tornas del encuentro. El Honorable Lord Benbow-Thighs, también conocido como Almirante Benbow, vaticinó en ese momento la derrota de los neozelandeses (al final tuvo razón Laporte en esa suerte de guerra psicológica que desató durante la semana, que yo califiqué digna del legionario Monosabius, en evidente nuevo error de juicio…)
Michalak magic – France defeat the All Blacks
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Algunos compararon el partido con aquel de semifinales de 1.999, pero yo discrepo. Aunque desde entonces no ganaba el Gallo a los AB, el partido de referencia es el de Nantes de 1.986. Desde entonces no había planteado Francia una defensa más hábil y medida, con el añadido ayer del acompasado juego de sustituciones que ordenó Mr Le Ministre (su futuro Jefe le contemplaba desde la tribuna, mientras Lapasset se mesaba los cabellos). Por cierto, contemplamos ayer la adoración francesa por Chabal y su gesto mandibular: el rugido de la afición azul estalló en el local más fuerte aun que con el himno. Genio del “marketing”.
En fin, lean la crónica que les proporcionará EÑE y piensen que el Hemisferio Norte se asegura una plaza en la final.
Phil Blakeway.

Phil Blakeway es nuestro especialista en rugby en blanco y negro. Impenitente crítico y viejo partidario del siglo XIX.
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JuanAn
Buen chasco el que me llevé anoche… (ni que decir, que iba con los Blacks). Creo que los dos hechos que decantaron el partido fueron la expulsión de McAllister y lesión de Carter; quizá éste no estuviera aún recuperado del todo… Una vez que NZ perdió el cerebro de Dan, intentó echarle músculo y no iba mal del todo la cosa, pero creó que el señor árbitro obvio demasiadas ventajas y “manitas” en los agrupamientos. El avant del ensayo francés… ¿hay alguien que no lo vio, de verdad?
Phil Blakeway
Yo no lo ví, y tanto da ahora, pues delante de mí había un segunda línea (yo milité en la primera). Además era imposible moverse un ápice, de como estaba de repleto el tinglado. Si el tipo se ladeaba a la izquierda, yo miraba por la derecha y viceversa. Los bajitos aun lo pasaron peor…
EÑE
Que me vas a contar a mi Phil…. que me perdí entre Marsellesas, boinas y alguna lágrima negra tirando a gris.
El avant claro, pero la manita se la echaron los propios Kiwis a su cuello. Perdieron un encuentro ganado, quizás demasiado pronto.
Emocionante inicio de partido con el Pub pidiendo silencio en los himnos y la Marsellesa sonando mejor que en los Campos Elíseos