¿A dónde dices qué vas?
Febrero 3, 2008 by Phil Blakeway“A stunt Wales victory at VI Nations opener…” pude leer con desesperación en un flash informativo en los deportes de la CNN. El artero azar me negó la ocasión.
Creía que no iba a llegar, qué flaca memoria y que optimismo infundado. Ayer se consumó el primer lance, y dice que habrá más…
Santo Cielo. ¿Qué es más noble para el alma, sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, encontrar el fin?, pensaba yo con el dubitativo danés, cuando, informada de mis planes para el día de ayer, me espetó sin contemplaciones:
-¿A dónde dices qué vas?, con un tono entre caústico e imperativo inconfundible.
Intuí ya que la deuda iba a ser cobrada, que mi periplo mundialista de hace unos meses no había sido olvidado y que la venganza es un plato que, frío, gusta más. Lo cierto es que a mediodía le anunciaba que comenzaba el VI Naciones y que iba a comer fuera con “los de siempre” para ir entonando la jornada antes de ver, de corrido, los partidos de Irlanda e Inglaterra, el aperitivo y el plato fuerte, siempre con la vaga esperanza de contemplar lo que ayer sucedió en Twickers. Al instante supe que mi resistencia iba a ser inútil. “He quedado” disparó “tengo un curso de actualización y no pretenderás que mi madre se quede otra vez con los niños”. Silencio. “Err…” balbuceé antes de ser interrumpido con lapidaria contundencia “…y no se te ocurra llevarlos otra vez a la Vaca Loca, no es lo más recomendable para tres críos pequeños a los que no vas a hacer ni caso embobado con los partidos… la última vez ni te acordaste de su merienda” (qué lucha, señor, si eso fue el año pasado.) El Plan B, el Plan B, pensé. Mis padres, se los llevo a mis padres, no le digo nada, los recojo, vuelvo a casa y no hubo nada. Espero a que se vaya y adelante. El problema es que allí habrá que quedarse a comer, sin duda el menú será exquisito como siempre y mejor que la enorme hamburguesa que iba a engullir en Finnegan’s, va, puedo sacrificar la comida con la tropa e incluso los himnos en Croke Park, me traerá cuenta.
Por fin se va, aunque desconfiando, al final no he protestado demasiado y sospecha algo. Es igual, que se vaya. Por cierto, espero que se lleve el coche pequeño, los peques van mejor en el monovolúmen. “Niños, que nos vamos”, bien, bien, ha dejado la Voyager en el garaje. En marcha. Llegamos.
-Qué sorpresa, (eso digo yo)
-Nada, mamá, es que luego tengo que hacer algunas cosas en el despacho y…
-Después de comer te vas y los recojes cuando quieras
Bravo. Todo riquísimo, pero no me espero al postre. Ya estoy al volante. Arranco. (………) ¡No, no puede ser! ¿qué pasaaaaaa?… El contacto, alarm set off. Ya llamaré luego al RACE, en la esquina hay un garito, seguro que tienen Digital Plus. Suena el móvil (”¿qué donde estás?…”)
Bien, tienen Digital Plus, están poniendo un partido de la Premier League, seguro que no les importa cambiar. ¿A quien le interesa el Totenham contra el Manchester?
Pues parece que a la mayoría. Triunfo ineluctable del principio-democrático-un-hombre-un-voto y definitivamente mis planes al traste y a mendigar la grabación durante la próxima semana.
Hoy leeré a EÑE, desde luego, y ya le comisiono, no puedo privar a mi colección de partidos de una derrota inglesa frente a los dragones en Londres.
Y, amigos, aviso para navegantes, el universo mundo tiende al equilibrio y el que la hace la paga, sobre todo si depende de ellas.
Ph. B.












Febrero 3rd, 2008 at 7:33
Cuanta razón tienes… me jugué un cena a que Gales ganaba y por cosas del destino no pude ver el partido… Eso si, el mismo destino me recompensó haciendo que los Dragones vencieran.
Febrero 3rd, 2008 at 8:02
yo el partido lo pude ver en mi casa con un programa chino a través de una tele filipina y además estaba en inglés… asi que tuve más suerte que algunos, XD.
Febrero 3rd, 2008 at 14:58
Esa peripecia me suena, me suena,…
Me sé de uno que fue a por tabaco (por cierto no fuma) y volvió a los siete días por que había quedado con unos amigos en Edimburgo vía Munich,…
También, a menor escala, aquel padre que amablemente se ofrece para dejar y recoger a los niños en esos cientos de cumpleaños que la azarosa vida social de los enanos tienen para poder mendigar unas horas el sábado por la tarde para intentar ver algun pardido aunque sea de tercera regional en Cantarranas…
Eso sí, siempre ganan ellas.
Febrero 4th, 2008 at 3:10
Y a la pregunta “¿a dónde dices que vas?” a veces le sigue ese gélido “no, no me importa, haz lo que quieras…”
Y lo aceptamos con cara de poker y una inmensa sonrisa espiritual (viendo sólo el premio a corto plazo y no el castigo que viene después), porque esa frase no es más que el preludio de la horrible tormenta que se avecina… pero da igual, ya la capearemos como buenamente se pueda.
Magnífica puesta en escena.
Un abrazo solidario.
Febrero 4th, 2008 at 4:27
Y quién no ha pensado “Bueno, como no puedo verlo, hago este… ¿sacrificio?… y a ver si mi equipo gana”
Febrero 4th, 2008 at 4:48
Coño Phil, ¿por qué no te abonas a Digital Plus?. Yo soy paupérrimo, pero los 40 euros que pago son los mejores pagados del mes, y si mi apuras es la manera más barata de ver rugby, que luego entre las cervecitas y las tapas te sale por un pico. Eso sí, es más divertido verlo en un pub con los “amigotes”, como dirían nuestras santas. Claro que si eres de Cuenca como yo, o te abonas o no ves un pijo.
Febrero 6th, 2008 at 5:10
Phil, el “Rugby sin límites” pactado en las capitulaciones matrimoniales ha sufrido la lamentable y retorcida interpretación femenina al uso. Ese ¿Donde vas…, donde estás…..no irás otra vez al Rugby….¡Otra vez con los amigotes! dicho con el conocido rintintín nos acerca a la cruda realidad de que la escapadita rugbera por Europa no quedaría impune. Eso no empaña la, una vez más, homérica victoria de los Dragones sobre la pérfida Albión en Twickers. ¡Wales forever!