¿…Qué está pasando?
Marzo 19, 2008 by Phil BlakewayNadie ignora quien ha sido Gavin Hastings. Del Watsonians. De London Scottish. De los Barbarians. De Escocia. De los Lions. Capitán de todos esos equipos. Ingeniero, ejecutivo, comentarista, tipo cabal. Y manifiesta hondas preocupaciones sobre eso que algunos denostan, otros ignoran y aquellos van olvidando: el espíritu, el alma del rugby. Hoy no haré comentarios, ya saben los que leen estas páginas lo que pienso. Hemos tomado sus palabras de Planet Rugby.

Hastings, entre otras actividades, está organizando y representando al Festival Mundial de Viejas Glorias o Golden Oldies que tendrá lugar el próximo mes de septiembre en Edimburgo (…) Equipos de todo el mundo, desde Bahamas hasta las Islas Cook acudirán prestos a la cita, una semana de rugby, bebida, canciones e inimitable ambiente familiar de diversión rugbística. Lo que es una triste y verídica realidad es que según el juego se populariza, al más alto nivel más importancia se da al dinero y a los resultados, al tiempo que más abajo las tradiciones van sufriendo una erosión continuada. La atracción del lucro se extiende hacia abajo, contaminando a los clubes.
“Efectivamente, señala Hastings, los clubes han dejado de existir en Escocia”, al responder a una pregunta relativa a la escasez de jugadores de nivel internacional y poca progresión de los mismos en ese país. “Es desesperante, y por lo que sé pasa lo mismo en Gales”.
“Cómo cambiar esta situación es el gran desafío. Desconozco cómo o por qué, pero hay que hacer algo. El problema tiene que ser definido para encontrar una solución. Creo que uno de los principales problemas es que no hay una clara delimitación entre profesionalismo y amateurismo. Eso significa que algunos se dejan llevar y otros entrenan más duro…lo que puede causar divisiones en los clubes y crear un ambiente viciado”.
Hastings señala que en Gales y Escocia, con la liga céltica y las provinciales, los clubes clásicos como Hawick, Gala o Boroughmiur en Escocia o el Llanelli, Swansea o Cardiff en Gales, se han visto compelidos a jugar ligas semiprofesionales. Pero ese es terreno escasamente reglado, con los clubes anhelantes de gloria y poco inclinados a recordar la felicidad de los tiempos en que el dinero y el éxito no eran los principales objetivos. “Hoy todo es demasiado serio” dice “y al final del día nadie está dispuesto a implicarse como antes. La cultura del rugby cambia consecuentemente. Ya no hay canciones ni cervezas tras el partido, lo que puede no tener importancia al máximo nivel, pero para los jóvenes sería mejor probar todo eso”.
“El semiprofesionalismo acaba con la diversión. Los bastiones de la cultura rugbística son ahora equipos de expatriados y paises donde el rugby tiene otra dimensión. Ahí es donde se guardan las esencias”. ¿Cómo resolver esta cuestión? se pregunta Hastings. “Aparte de esos reductos, hay una gran potencia rugbística donde se conserva el equilibrio (¡quien lo iba a decir! y el comentario es mío), hay que mirar a Francia” añade sin dudarlo. “La cultura regional está tan centrada en los clubes y reciben tanto apoyo de municipos y regiones que el rugby sigue siendo el juego de la gente, sin exclusiones. Lo comprobé en el último partido entre Toulouse y Edimburgo, con los jugadores franceses entre la gente, yendo al centro, mezclados con el público, conservando sus raíces. En el Reino Unido hemos perdido ese espíritu o quizás ese estilo no concuerda con nuestra aproximación al profesionalismo”.
Ese espíritu es el que, subraya, hay que promover con los festivales de Golden Oldies…
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Juzguen Uds.
Ph. B.












Marzo 19th, 2008 at 12:56
Toc, toc, ¿se puede?. Ahora resulta que la crisis del rugby no es solo local, parece un fenómeno global (que incluye Francia, por mas que la mirada externa de Hasting se fije en ella como reserva espiritual de occidente). Pues en realidad, está todo inventado. En USA, con su rugby, han hecho ya el camino. Un rugby profesional, con su competición dirigida a resultados, con sus jugadores centrados en objetivos, (y por cierto, esperemos que no al estilo USA, sin suficientes controles antidoping), y un rugby auxiliar, la Liga universitaria. Paralelamente, todo tipo de equipos y competiciones de aficionados. Pues yo diría que el rugby europeo (que incluye al británico) debe hacer los deberes. Debe resolver sus problemas estructurales (de normas de juego), sus problemas de competición que dan predominio al seis naciones por encima de la Heineken, por ejemplo, sus problemas de falta de compromiso con la decisión de 1995 (aceptación del profesionalismo), etc.
En definitiva, reforma y cambio para nuestro deporte, y conservación y cerveza para los históricos. Ambos presentes pero separados.
Saludos.
Marzo 19th, 2008 at 17:29
Con las normas de juego el tema básico a resolver es el breakdown. La mayoría de los técnicos coinciden en que el ruck es más un problema que una solución, pero hasta el momento parece que no se ha encontrado nada mejor. Parece que las nuevas reglas no convencen a muchos. En mi opinión, es un tema fundamental a revisar.
En cuanto a las competiciones, no considero que exista un problema. Además, veo muy difícil que se priorice la Heineken sobre el 6 naciones por varias razones:
-Una competición tiene 10 años, la otra 100. En las islas la tradición pesa mucho.
-Estamos hablando de países donde el sentimiento de nación es muy fuerte. En algunos casos es de los pocos deportes donde pueden reivindicarse.
-En Gales e Irlanda (creo que también Escocia) es la federación la que maneja los hilos. Los clubes profesionales son artificios creados para competir en la Heineken con más o menos éxito. Son financiados por las federaciones y su objetivo fundamental es nutrir de jugadores a la selección.
Marzo 20th, 2008 at 7:13
Yo creo que debería hablar sólo de Escocia, porque en lo que concierne a nivel de juego Gales es un espectáculo. Al menos en este 6 naciones. Por otro lado, estoy de acuerdo en que hay conservar la esencia de todo lo que rodea al rugby, no sólo del juego, pero me da que es una forma de excusar los malos resultados escoceses tanto de la selección como de sus clubs, por parte Hastings.
Marzo 20th, 2008 at 7:48
Pues, estimado miguel, ya es hora de que alguien más me acompañe al decir las cosas. Me refiero a que el ruck es más un problema que una solución, tal y como vengo defendiendo hace tiempo en solitario (en este foro). Así que ya tenemos una norma que tiene que cambiar, pero hay más. Mientras que el juego necesita de una salida clara y congruente al post placaje, el espectáculo necesita claridad en el campo y posibilidad de observar la situación del balón. Efectivamente, cuando hablamos del progreso del rugby, hay que empezar a pensar en el espectador. Así que otra norma a cambiar es la del número de jugadores en el campo, que si no hubiera rugby a 13, hace tiempo que habría pasado a esa cantidad. En el campo hay tres o cuatro puestos “sobrantes”, dos de los flankers (a los que ya nadie sabe donde siturar) y los centros, de los cuales al menos uno es redundante. Unos dicen que tiene que haber un centro para cada banda, lo que convierte el rugby en un juego de posiciones estáticas y otros que una cadena de cuatro eslabones es mejor que de tres (¿y porqué no de cinco o seis o ….), me refiero a una cadena de pases en ataque. Luego resulta que los ataques solo se producen en cadena cuando no hay rival enfrente, por estar unos metros por delante. Los ataques se suelen producir en cuña, no en cadena.
Tampoco hay que ir muy lejos. El ejemplo de como un juego parecido al nuestro se convierte en deporte primero (ese camino ya lo tenemos recorrido, aunque con ciertos traspiés, como el de la cerveza) y en espectáculo despues, lo tenemos en nuestros primos del fútbol. Si, el denostado fútbol, del que algunos tienen la creencia que se desarrolla porque está aliado con el diablo (siendo nosotros ángeles, por supuesto). Ellos, los futboleros, han formado un fuerte entramado de clubes entorno a los cuales se mueve su mundo. Ellos han podido, ¿porqué nosotros no?.
Saludos.
Marzo 20th, 2008 at 11:43
!!! 0_o !!!
Marzo 21st, 2008 at 0:36
El problema con el dinamismo del juego se podría resolver con pequeños cambios, creo que bastaría con reveer el tema de la puntuación, porque dos penales son más que un try, y todos sabemos que son muy frecuentes las faltas cerca de los palos, y hoy casi nadie opta por jugar, todos patean.
Hace unos días salió en una página web argentina esta idea con las siguientes reformas (perdón por no poner los nombres correctos sugún la tradición Española, pero no quiero cometer errores que hagan más difícil la comprensión):
Try: 5pts.
Conversión: 1pts.
Penal: 2pts.
Drop: 2pts.
Esto podría fomentar un poco más la búsqueda del try y no el abuso de las patadas a los palos.
Saludos!
Marzo 21st, 2008 at 3:27
¿Alguien puede darme alguna pista sobre el mundial de veteranos?
Marzo 21st, 2008 at 7:32
No se si es esto lo que denominas Mundial de veteranos, pero aquí hay una oferta interesante, excepto por la lejanía (N. Zelanda).
http://www.vintagerugby.com/spanish/index.html
Por cierto, me parecen interesantes las variaciones a las reglas, para veteranos, tema que se habló aquí en alguna ocasión. Las pego, aunque se pueden consultar en el enlace citado:
Las reglas básicas del rugby como lo determina el International Rugby Board (IRB) se aplican en los partidos de Vintage Rugby con las siguientes variaciones:
Los 8 forwards deben permanecer unidos en el scrum hasta que se haya sacado la pelota.
El medio scrum (número 9) no debe seguir al otro medio scrum. alrededor del scrum, a menos que ambos capitanes lo hayan así acordado antes de comenzar el partido.
No se debe ejercer presión al realizar el scrum.
No se deben golpear la cabeza entre los hookers.
No se fomenta el uso de patadas y por lo general se limitan para dentro de los 22 metros.
En los lineouts deben participar los 8 forwards.
Los equipos afortunados que puedan hacer un try deberán recomenzar el juego pateando la pelota hacia el campo contrario.
Los cambios son ilimitados y los jugadores que dejan la cancha por cualquier razón pueden regresar en cualquier momento.
Cualquier jugador con pechera de color brillante que lleve la pelota debe jugarla después de recorrer 25 metros.
Los jugadores deben cumplir la regla del offside, especialmente la parte que plantea que se debe permanecer detrás del último pie en los rucks, mauls y scrums. Los backs deben estar a 10 metros por detrás de los scrums (lado atacante solamente) y ambos equipos deben estar a 10 metros de los lineouts.
Los partidos por lo general son de tres tiempos de 20 minutos.
No realizar un juego demasiado enérgico.
No lifting in lineouts.
No charging at opponents with shoulder.
No se debe tacklear a los jugadores mayores (65 años o más) y se los debe tratar con respeto. Se los identificará con una pechera de color brillante (similar a la que utilizan los jugadores de rugby y fútbol profesionales cuando están entrenando). Los jugadores más jóvenes que tengan problemas físicos o que no quieran ser tackleados también pueden decidir utilizar esta pechera.
Saludos.
Marzo 21st, 2008 at 15:05
1.-De acuerdo en que hay que variar de alguna forma el ruck. Desde luego , no como en el XIII.
2.-Limitar el nº de jugadores no me parece conveniente.
3.-El tema de que el poder del rugby esté en las federaciones y no en los clubes es bastante normal, teniendo en cuenta de que como profesionales llevan 12 años. Por otro lado, el poder de los clubes en el mundo del futbol es grande, pero no tanto. De hecho, los clubes tienen clavada una espina gordísima cada vez que tienen que ceder a sus jugadores. Que es 1 vez al mes, o cada dos meses, como poco.O sea, mucho.
De hecho, las competiciones continentales son de la UEFa, no de los clubes, aunque estos hagan presiones fuertes. No creo que sea un espejo donde mirarse.
Marzo 21st, 2008 at 16:32
Los argumentos, edg3ª, los argumentos. No debería bastar con que a ti te parezca bien o mal una cosa u otra, debería haber argumentos que apoyasen una u otra opción. Aunque si no quieres argumentar, es tu derecho.
De lo que hablamos es de que el rugby en Escocia, y en otros lugares, está en manos de las federaciones (sus profesionales lo son de las selecciones, no de los clubes), por lo que hay una enorme diferencia con tener que ceder algún jugador para los partidos de las selecciones de fútbol. Es cierto que tambien en fútbol se abusa de las selecciones, se juega con polvora ajena, pero entre uno y otro hay un mundo. No creo que haya que poner nombres para asimilar como el fútbol es cosa de clubes. Si vale el ejemplo de Asturias, la federación de fútbol es un auxiliar de los equipos y las competiciones, como debe ser. Y en cuanto al nivel nacional, hay varios ejemplos en cada deporte, desde el más independiente del baloncesto al, aparentemente, mas dependiente del fútbol (pasando por el intermedio de la ASOBAL), pero todas tienen en común que de una forma o de otra, los clubes mandan, sean o no titulares, y cada club tiene vida propia, al margen de la federación que le corresponda.
Saludos.
Marzo 21st, 2008 at 22:57
Yo según tengo entendido en Gales el problema de que se queja el hombre este no lo tienen como tal, pero tampoco puedo asegurarlo. Por una vez estoy de acuerdo con David en casi todo un comentario. Hay que copiar el sistema americano de su futbol, o de la adaptación a la francesa. Una o dos divisiones superprofesionales y luego otras amateur o semi-amateur. Tengo un par de colegas y algún conocido que francamente si se hubiesen puesto en serio a entrenar e ido a clubes serios, estarian ahora en la selección o por lo menos en división de honor, pero no lo han hecho porque ellos lo que quieren es divertirse con sus amigos y con su club de toda la vida, para estos las divisiones amateurs. Los que quieran llegar a la selección y a un buen nivel, a las profesionales. Mientras puedas elegir y no encontrarte una situación inmovil que no lleva a nada, las cosas creo que serán mejor.
Por cierto, se habla mucho de que los clubes son egoistas, que si barren para casa y todo eso, pero no olvidemos que son los que se parten dia a dia la cara para sacar todo esto adelante y sinceramente viendo lo que hacen las federaciones, que no son más que amalgamas de burocratas que viven de presupuestos, los clubes deberian llevar la voz cantante. Hablo en un plano teórico y sin hablar del plano concreto español ni de otro pais ya que no tengo la experiencia concreta al respecto.
Marzo 22nd, 2008 at 8:52
Primero creo que tendriamos que plantearnos, como funciona el deporte escolar en españa es algo inexistente y el rugby solo funciona con las canteras de los clubs que cada dia van a peor, yo estube en la del desaparecido montjuich y eramos cerca de 80 niños con lo que yo mismo fui campeon de españa cadete y juvenil en dos ocasiones cada una, pero ahora el campo de rugby es un campo de entreno de golf. Cada dia mas directivos y mas planteamientos a alto nivel y menos promocion del rugby
Marzo 22nd, 2008 at 10:37
El problema, amigo marcos, es que la vía de la promoción pura ha llevado a la situación que tu dices. Es la hora del cambio, de promocionar nuestro deporte a partir de la promoción de una liga solvente. ¿No te dice nada la forma en la que llegamos al rugby la mayoría de nosotros? En mi caso, nadie me fue a buscar y me ofreció un deporte maravilloso, fué a traves de la tele, donde veía algún partido de esos que se pueden llamar de élite (por desgracia algún cinco naciones, vaya la desgracia a cuento del tema anterior). ¿Sería posible apoyar la promoción en los colegios con algún partido por televisión de una liga solvente?, la de la ACR, por ejemplo.
Por si no queda claro la primera parte de la nota, te diré que la promoción pura que comentaba requiere de “sacerdotes” que prediquen la buena nueva, de forma altruista, por los colegios, y que luego los “fieles” ya convertidos, acudan a los campos acondicionados al efecto. Demasiado complejo para los tiempos que corren. Los ciudadanos tenemos demasiadas cosas que hacer como para recorrer colegios “convirtiendo” infieles a cambio de nada, y los “infieles” tienen demasiados placeres alternativos, incluidos deportes ad hoc, como para hacernos caso. Solo los medios tienen la respuesta (las ondas, no el viento) y a estos hay que cebarlos bien, con buenos productos que gusten al público del que viven.
Saludos.
Marzo 22nd, 2008 at 15:01
David S: conseguir montar una liga profesional y de cierto nivel que atraiga a nuevos jugadores requiere un esfuerzo muy importante, sobre todo económico y el riesgo de quedarte a medias es muy alto.el dinero en todos los deportes depende de la televesión y ¿como convencer a una cadena de que apueste por un deporte minoritario, si el propietario actual de los derechos no emite prácticamente ningún partido?
Por otra parte, me parece que montar una liga desde cero es empezar la casa por el tejado. Hace falta una chispa que haga que el interés por el rugby crezca. Haciendo una comparación arriesgada, un fenómeno del tipo Fernando Alonso. Antes de el, en España no veía Fórmula 1 nadie y fíjate ahora… En este caso no basta con un único jugador, si no que tiene que haber un historia de éxito que vender. La temporada de El Salvador en la Challenge, aunque meritoria, no vale. Y no creo que la victoria de un club español en la Copa Ibérica o en una liga Ibérica vaya a tener una gran repercusión mediatica. De ahí que opine que solamente algún éxito de la selección nacional puede aumentar la atención sobre nuestro deporte. Y trabajar para tener un grupo de 30-40 jugadores seleccionables de muy alto nivel se pega con traer jugadores no seleccionables para subir el nivel de la liga.
Marzo 23rd, 2008 at 10:24
Es interesante la opción, amigo leo, pero no la comparto. El fenómeno F. Alonso se debe, a mi juicio, a dos aspectos, uno que se produce en una actividad (personalmente me resisto a llamarlo deporte) que los ciudadanos vemos como cotidiana, aunque sean prototipos, y la otra a que los triunfos son atribuidos a una persona, en un espectáculo que se ve como individual (luego habría que ver el papel de equipo de ingenieros, etc.)
El caso del rugby es distinto. Se trata de un deporte visto como ajeno por la mayoría de la población, a lo cual ayuda mucho esa aureola de britanismo con la que se rodea él mismo, y, aunque con excepciones, básicamente colectivo, de equipo. Así que el ejemplo debería ser cualquiera de los deportes de equipo que nos rodean. No vale, pues, el tenis o el atletismo, si el balonmano, el baloncesto y otros.
El baloncesto, por ejemplo, pasó de un juego de colegio, más o menos simpático, a una liga poderosa, con seguimiento de los medios, búsqueda de fenómenos individuales, etc. y eso en una población a la que siempre se la supuso no apta físicamente para ese deporte. Tras ello hay todo un trabajo más o menos coordinado, de clubes, de intereses, de egoismos creadores, algún que otro fracaso, etc. ¿Puede el rugby hacer algo parecido?.
Todo paso hacia el objetivo es válido, pero el problema es que los recursos (y no me refiero solo a los monetarios) son escasos, muy escasos, así que hay que optar. O un plan o el otro. O consumimos los recursos en promoción en la base, cosa que se hizo hasta ahora, o los consumimos en crear una imagen del deporte vendible a los medios y a la población. O consumimos los recursos en una selección que nos de alguna alegría, cosa que se hizo hasta ahora, o se consumen en una actividad que potencie los clubes, que son en último extremo la base de la que nutre esa selección.
Así que ahí van algunas ideas. Liga profesional en España (con Portugal o sin él). Liga aficionados de la que salen, vía plan de viabilidad, las reposiciones de la porfesional (en esta liga se concentraría la Federación). Promoción del espíritu rugby, tomando como base el touch rugby, mediante “demostraciones” de rugby en la calle. Campeonatos regionales de rugby escolar, análogo al anterior, en cancha dura. Si la evolución del rugby mundial ayuda, con estas opciones y otras de parecido aspecto, el rugby ganaría un hueco en la sociedad del futuro.
Saludos.
Marzo 23rd, 2008 at 12:27
¿Ayudaría a conseguir ese “espíritu de rugby” el cambio del lenguaje? Al público le gusta gritar “gooool” o “canaaaasta” o “triiiiple”, etc., pero gritar “ensaaayo” o menos su versión inglesa, Triii (el paso de los términos ingleses del fútbol al castellano se ha producido vía castellanización fonética, como el propio nombre del deporte), no parece que sirva para descargar la tensión acumulada a lo largo de una jugada de ataque. ¿Habría que buscar tambien alternativas linguisticas a nuestro deporte? Como dije antes, todo ayuda y ladrillo a ladrillo se hace una ciudad. ¿Podría valer “marca”, que es un término con doble sentido, de puntuar y de colocar en la zona de marca?. Creo que a todos nos ha pasado el quedarnos con las ganas de lanzar un grito ante un ensayo y no tener una palabra manejable que usar, o sentirnos un poco raros tras haber gritado “ensayo”, que no es un prodigio de buen sonido.
Saludos.
Marzo 23rd, 2008 at 14:55
Como escribí la comparación con Alonso era arriesgada pero creo que válida, principalmente por el impacto que ha tenido un hecho puntual, su irrupción en la élite de la fórmula 1, en el seguimiento de ese deporte en España. Pero si no te vale este ejemplo, ya que hablas del baloncesto, también hubo un hecho aislado que hizo que hubiese un cambio radical en la percepción de ese deporte por el público, que fue la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. A partir de ahí se pudo articular un programa de inversión más agresivo por parte de clubes y federación, al tener garantizado un nivel de seguimiento (y patrocinadores) suficiente. Hoy por hoy el rugby no ha tenido su momento de gloria que justifique mayor interés del público, lo que hace inviable que ninguna cadena de televisión, y en consecuencia pocos patrocinadores con los bolsillos llenos de dinero, se interesen por nuestro deporte. Para llegar a nuestro “Los Ángeles 84″ hace falta una selección que nos dé una alegría muy mediatizada y por ahora hay dos caminos: 1) invertir en jugadores nacionales (y en la cantera) según el modelo portugués o 2) invertir en traer jugadores extranjeros que puedan y quieran jugar con la Española, según el modelo italiano. Ambos caminos son legítimos, centrados en un grupo limitado de jugadores (los seleccionables) y no contribuirían forzosamente a elevar el nivel del campeonato actual en el corto plazo.
Marzo 23rd, 2008 at 23:31
Yo al igual que David abogo porque hay que crear una liga profesional de rugby en España. Si traemos jugadores extranjeros que jueguen en nuestra liga y éstos suben el nivel de la liga, también subiría el nivel de los jugadores que juegan en ella, por lo que también subiría el de los españoles que juegan en España. El contacto con jugadores extranjeros pondría en contacto a los españoles con la forma extranjera de jugar al rugby, lo que posibilitaría la exportación masiva de jugadores al extranjero, lo que viendo a Argentina parece que es el camino.
Que hay que potenciar las bases del rugby con escuelas infantiles y todo eso, por supuesto, pero eso es a medio y largo plazo y estamos hablando de sacar de este limbo de pseudoexistencia al deporte que nos reune en torno a este blog.
Marzo 24th, 2008 at 3:47
Carlos,
también creo que ese tiene que ser el objetivo, pero creo que hacerlo sin tener una masa crítica de espectadores va a ser contraproducente. Si consigues convencer a patrocinadores para las primeras temporadas y no generas suficiente interés a la tercera temporada te encontrarás con la mayoría de los clubes quebrados (ejemplos recientes tenemos). Es simplemente pura prudencia.
Por eso creo que la introducción del profesionalismo (es decir la concentración del interés de los patrocinadores) debe empezar por la selección (sean jugadores nacionales o extranjeros seleccionables) y una vez que haya una masa crítica de espectadores y patrocinadores, extender el modelo a los clubes de 2 divisiones nacionales (DHA y DHB).
Y todo esto sin descuidar la cantera, tanto las escuelas de rugby como la universidad, que es una fuente importante de jugadores, e intentando buscar fórmulas de transición (incrementar el % de cadetes que llegan a senior y lo más importante, el % que continua una vez acabada la carrera…)
Marzo 24th, 2008 at 11:17
El debate que partió de un casa nimia, va ganando altura. En este caso, Leo, me das la razón sin desearlo. Efectivamente, el año pasado se celebraron los 25 años de Liga ACB, lo que significa que la medalla de Los Angeles se consiguió al cabo de un año de iniciarse la primera Liga no organizada por la Federación de Baloncesto. Pero además, la medalla citada fué el fruto ocasional y efímero de una generación de jugadores especiales (Epi, Corbalán, Brabender, etc.), todos ellos jugadores profesionales en sus equipos respectivos. No es el fruto de un trabajo de cantera de una federación especialmente afortunada, sino la ¿casualidad? de una generación de jugadores atraidos por el Barcelona, Madrid, Estudiantes, Juventut, etc. Lo que si es espectacular, y fruto de la Liga ACB es la actual situación del baloncesto nacional, con una Liga que es la 2ª del mundo según consenso general (la 1ª ya sabemos cual es), con jugadores captados por la 1ª Liga del mundo, y no hay ni siquiera que nombrarlos, con medallas y títulos de la Selección, con campeonatos de clubes, etc. Todo el despliegue que se aprecia desde la entrada del nuevo siglo es el fruto de la Liga ACB, lo que tambien se refleja en los colegios, donde los chavales/as juegan al baloncesto cada vez más.
Pero el rugby tiene serios problemas estructurales que lo frenan. Tambien tiene problemas organizativos, relaccionados con las competiciones, uno de ellos lo apuntas en tu última nota, la poca presencia de espectadores en los estadios, y todo ello obliga a actuar con mucha prudencia. Hay muchas pequeñas cosas que se pueden hacer (que todos podemos hacer) para atraer público, desde el espectáculo “a la americana” que montaron en Paris el último fin de semana, hasta el tinte del pelo de Souto en la Copa del año pasado (salió con la bandera de Asturias teñida en el pelo). Son pequeñas o grandes cosas que tienen un común denominador, volcarse en el espectador en lugar de en los jugadores. Esto es lo que diferencia el espectáculo del puro deporte. Se lo dicen a Máximo en Gladiator, “gánate al público”.
Saludos.
Marzo 24th, 2008 at 12:30
Point taken David, pero con un año de existencia, poco había hecho la ACB para elevar el nivel… En fin, el objetivo es el mismo, el camino es en lo que creo que hay que ser cautos, y no olvidar la selección, que tiene la ventaja de contar con más espectadores que cualquier club el día de hoy. Y si el camino que se elige es el rápido, fantástico, pero entonces hagamos como Italia y que jueguen también en la selección los extranjeros que vengan, puedan y quieran. Pero para no cerrar el paso a la cantera, pongamos también un límite entonces.
Abrazo,
L.