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Conmovidos

por Phil Blakeway • 25 Junio 2008 | 04:48

Emocionante. Sin más.

Ph.B.

Phil Blakeway es nuestro especialista en rugby en blanco y negro. Impenitente crítico y viejo partidario del siglo XIX.

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14 comentarios

  • David Suárez

    Reconozco que es emocionante, incluso para mi que no soy creyente. Sin embargo, es excesivamente fatalista. Las cosas no siempre ocurren porque si, luego es legítima la indignación e incluso la especulación (aunque esten equivocados en su génesis o en su desarrollo).
    Saludos.

  • David, el título era “sin comentarios”. Tu intervención sobra. Lo siento.

  • Pues sí, sobran los comentarios, manca finezza que dicen por ahí…

  • En un foro publico, la opinión siempre és legitima, lo demas es “cojersela con papel de fumar”…

  • eso de que una opinión siempre es legítima es una memez, basta de lugares comunes, si yo opino que sea legal golpear en la cara con el puño cerrado al portador del balón y lo manifiesto aquí, no es una opinión legítima… a paseo con la corrección política que lo pudre todo…

  • ¿Y quien habla de coreción política? Tu, yo no.
    Eres tu quien opina que en este caso no se deberia opinar por tanto eres tu quien quiere ser politicamente correcto. Creo que el confundido eres tu.

  • Vamos dicho sea con todo el respeto (para ser politicamente correcto)

  • … a que viene decir que es fatalista el sentimiento de un veterano rugbier apesadumbrado por la muerte de un pibe que recién comenzó a vivir… a qué viene juzgar el abacanado que parece saberlo todo si es legítimo el sentimiento que sale de las entrañas… a qué viene si sólo cabe llorarlo.

  • liberate Josep…

  • David Suárez

    ¿Pero se puede o no se puede opinar?, BigMac. O solo se puede opinar en una dirección. No quiero opinar de los muertos, ya lo dije en la anterior entrada. Solo quiero opinar de hechos, cifras, estadísticas, etc. Los seres humanos individuales no admiten opiniones frías porque su valor es ilimitado, en consecuencia, su pérdida es infinita. Pero, que yo recuerde, el entierro ya se ha producido y el oficio religioso según su creencia fue el lunes, creo. Me siento ya libre de opinar sobre un suceso concreto. Y en este caso, sobre una obra literaria, una carta funeraria de un veterano rugbier (como yo, aunque no haya jugado en ligas punteras, no admito que nadie sienta más por el rugby que yo).
    Por cierto, Leo, ¿donde dice sin comentarios?. Y aunque lo dijera, eso es lo que dice quien pone la carta, es decir, Phil considera que no debe hacer comentarios a esa carta, pero cuando la hace pública, la somete a nuestra consideración.
    Pero vayamos al reproche real, no a la anécdota (si mi comentario fuera de apoyo a lo dicho, y de acuerdo con ello, nadie hubiera dicho nada sobre comentarios).
    ” El Buen Dios sabrá por qué, nosotros no y nunca lo entenderemos. Pero les juro hoy que muchas veces me dije a mi mismo que si tenía que morir porque así Él lo dispuso, hubiera sido el mejor lugar sobre el campo de batalla del viejo fútbol de la ciudad de Rugby.

    Porque el amor por el juego es tan grande que hubiese muerto feliz. Yo creo que Juan falleció en su elemento, entre sus amigos, por un accidente de la vida. ”

    Aquí yo veo fatalismo, así como en el tono general de la carta (he advertido claramente que mi opinión la emito como no creyente, para no herir susceptibilidades). Parece que se está diciendo que la muerte, las lesiones, los accidentes, etc., son inherentes al rugby y hay que tolerarlos y vivirlos como tal. A mi eso me subleva. No puedo ser tolerante ante la muerte, las lesiones o los accidentes. Es necesario buscar la forma de hacer más seguro nuestro deporte, y que cada accidente, esperemos que sin la tragedia actual, nos enseñe algo. Por ejemplo, sobre protecciones, o sobre menos tolerancia por parte de los árbitros, etc.
    Saludos.

  • David-maldini

    Si Phil cuelga esta carta aquí será para que manifestemos nuestra opinión. Obviamente no vale cualquier opinión pero no creo que David haya dicho nada malo. Es verdad, es una carta fatalista que parece escrita por Becquer, Larra… pero cada uno es todo lo devoto que quiera ser y el autor de esta carta lo es, y no es malo, es sólo su forma de ver el rugby y la vida también. Habrá quien piense como él y habrá quien no y si no toda la gente piensa igual significa que hay diversos puntos de vista=opiniones, digo yo…

  • Coincido con los Davides en que las opiniones vertidas dentro de las normas de educación que compartimos son perfectamente admisibles.
    No coincido con ellos en considerar como fatalista la carta recogida por Phil. Todo lo contrario, me parece esperanzadora y reconfortante. Esperanzadora, porque habla de que la muerte no es el final; reconfortante, porque interpreta que el chico murió feliz, en su medio, con sus amigos. Y reconozco que lo digo desde mi naturaleza creyente.
    Me gustaría pormenorizar más, pero el curro apremia.
    Un saludo.

  • Emicionante de verdad¡¡
    Davidsuarez, yo no interpreto que “la muerte, las lesiones, los accidentes, etc., son inherentes al rugby y hay que tolerarlos y vivirlos como tal” como te parece el texto, entiendo que dice que son inherentes a la propia vida misma … desgraciadamente¡¡

  • Para mi dicho en plata (o bronce), la carta nos emociona a todos, pero nos deja donde estamos. Por contra analizar lo sucedido para aprender y evitar (en lo posible) que sucedan “accidentes” és menos emotivo pero más necesario.

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