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Australianos I

por Phil Blakeway • 17 Noviembre 2008 | 14:13

australia england rugby

El sábado vi por Teledeporte el enésimo Inglaterra-Australia, y la decepción de Johnson con su equipo. El gigante segunda línea, que derrotó a los del antiguo Dominio austral en 2003, que derrocó a los señores de la segunda era Wallaby. Cierto. La mayoría hemos conocido años de gloria para Australia. Pero no siempre fue así.

Los australianos salieron de los años 70 con un equipo Wallaby bastante desastroso, comparsas durante años de los todopoderosos vecinos del otro lado del Canal de Tasmania y de los occidentales Bokke. Fue una derrota sangrante frente a Tonga, aquí referida por nuestro amigo FIJI, la que llevó a la ARU a replantearse el futuro. De ahí la generación mágica de Mark Ella, Simon Poidevin, Steve Cutler, Nick Farr-Jones, Michael Linagh, Troy Coker, los hermanos Lawton, Andy McIntyre, el mítico ala Campese y sus epígonos campeones del mundo en 1991, Steve Kerns, Tom Daly, la pareja de centros Jason y Horan o el longevo Gregan. El éxito de un diseño ambicioso en un país en el que el rugby se enfrenta a la descarnada competencia de otros deportes; la influencia de un plan que arrastró a todo el Norte hacia la Copa del Mundo; el éxito de unos visionarios. Y la culpa de los humildes tonganos de 1973… Ahí es nada, el efecto mariposa, si Uds. quieren. Tonga gana a Australia y en España un futbolista irlandés del Liverpool (y del Osasuna para ser justos) se pone al frente de un proyecto de Liga profesionalizada.

El primer partido que recuerdo de Australia (grabado por un amigo que había viajado a Londres) fue el de la gira de Otoño de 1984: la del primer y único Gran Slam de losWallabies. Inglaterra perdió en Twickenham por 3 a 19, con la entonces rara expulsión de dos jugadores, Peter Wheeler (laureado con su propio Gran Slam europeo en 1980) y McBain, los talonadores de ambos equipos; en Arms Park los visitantes vencieron al Dragón por 9 a 28, partido del que algunos recordaran la retransmisión por Estadio 2 con comentarios del inefable Celso Vázquez (primera parte en directo y segunda en diferido, cosas de la época) con ensayos de Lawton, que había ganado ya su titularidad para varios años, Linagh que jugaba de centro, Steve Tuyman o Mark Ella. En ese partido los australianos demostraron que habían asimilado las tesis del visionario Alan Jones y que no solamente se habían situado en otra dimensión en cuanto al juego de tres cuartos, sino que su delantera, merced a una muy sólida primera línea (¡ah! Enrique “Topo” Rodríguez, uno de los primeros emigrados de la Argentina) ya dominaba a los mejores. En Murrayfield cayeron los escoceses por 12 a 37 y David Campese mostró por primera vez en Europa su talento. John Beattie el tercera centro escocés recordará toda su vida el día que persiguió a un huracán. Irlanda sólo fue un trámite y en Lansdowne Road los verdes cayeron por 9 a 16. Pero no nos dejemos llevar por el entusiasmo. Los All Blacks reinaban y en la Blesdisloe Cup no habían podido doblegarlos unos meses antes (2 a 1 en la serie de ese año para los neozelandeses: 16 a 9 en Sidney, 15 a 19 en Brisbane y 24 a 25 en Sidney otra vez).

Unas pinceladas del juego de negros y amarillos en uno de los enfrentamientos de 1984.

Unos años más de magia, herederos de aquel rugby fluido y dinámico de País de Gales, contrapunto frente a los mastodontes ingleses Wade Dooley, Paul Ackford, Steve Bainbridge y compañía, llevaron a los Wallabies a la copa del Mundo de 1991, con percances tan serios como la decepción ante Serge Blanco en 1987 o la derrota ante los Lions de 1989 y aquel fatídico despiste aprovechado por Ieuan Evans que dió la serie a los británicos. Pero de los fracasos se aprende, y hace ahora 17 años, ante Su Graciosa Majestad, los australes se apuntarían su primer título mundial en Londres, el día que Will Carling decidió cambiar el estilo de juego inglés y facilitar a los visitantes su victoria. Sin embargo, fue el ensayo de un pilier, Daly, el que a la postre daría el triunfo a Australia. Aquí pueden ver unas imágenes de aquella competición. (¡Ay, si el ensayo del irlandés Hamilton hubiera sido definitivo!)

El sol australiano brillaba con más fuerza. Comenzó la primera era Wallaby. Escocia derrotada en el verano de 1992 (sí, sí había ganado Gran Slam de 1990, así que entonces era un gran equipo…); Nueva Zelanda derrotada en la Blesdisloe de ese mismo año; los recién admitidos en el redil Springboks en Ciudad del Cabo también ese verano; un traspiés en 1993, cansancio, frente a los sudafricanos en Sidney (ya enseñaban los dientes), despues de derrotarles dos veces ese año, y a Canadá y a Francia y a Tonga; invictos en 1994; dispuestos a revalidar su título en 1995. Ilusos. Olvidaron a los All Blacks, en su mejor momento, que despuntaban en su plan de preparación para esa Copa del Mundo precisamente en el verano de 1995; y a los ingleses, ávidos de revancha y, sobre todo, a la corriente del tiempo, que marcaba la hora de Mandela. Pero eso ya lo hemos contado. Y además, fueron los de Albión los que degustaron, fría, la venganza. Una generación se agostaba. Otra habría de nacer. Vean ese capítulo:

La semana que viene, más.

Phil Blakeway es nuestro especialista en rugby en blanco y negro. Impenitente crítico y viejo partidario del siglo XIX.

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8 comentarios

  • Curiosamente el 15 de los all blacks del primer video es Robbie Deans, ex-crusaders y actual entrenador de los Wallabies (y si no me equivoco el primer no australiano en dirigir el 15 aussie)

  • Recuerdo un Inglaterra – Australia en 1981 (¿o fue 1982?), coincidiendo con una gira de la selección española juvenil a Inglaterra, en la que jugaba Mark Ella; victoria australiana por poco (no recuerdo el resultado). ¿Cómo se llamaba el apertura inglés, bajito y algo rechoncho? Phil, seguro que lo recuerdas. Enhorabuena por la crónica.

  • El más bajito Les Cusworth, de Leicester, ahora al servicio de la UAR, pero además rechonchos hubo un par, Tito, uno que debutó en ese partido de 1984 de las expulsiones fue de los mejores: Stuart Barnes… un genio que se vió relegado a la suplencia por la pierna de C.R. Andrew. Jugó casi toda su vida en Bath.

    El que tú recuerdas era Huw Davies que también jugó de zaguero (hasta 1986 en aquel partido en Murrayfield con vitoria 33-6 para los del cardo que acabó con la generación del Gran Slam de 1980). El partido que dices se jugó en 1982 pero creo que ganaron los ingleses por 15-11, un 2 de enero…

  • Como siempre, genial el post, Phil.
    Releyendo el post de Fiji sobre la victoria de Tonga me surge una duda: ¿qué son exactamente los partidos non-caps? ¿por qué se hacen?

    Por cierto, Phil, hace muy poquito que cerró definitivamente el Stradey Park de Llanelli, con casi 130 años de historia a sus espaldas. Igual eso da para una de tus fabulosas entradas
    :)

  • Fere: por contraposición a los “full-internationals” , aquellos partidos con rivales considerados menores en los que no se otorga una “cap” o internacionalidad al uso británico a los participantes. Ejemplo el de Tonga entonces, Argentina hasta hace unos años (hasta que entró con voto en el sanctasactorum de la IRB, antes restringido a 8 federaciones con derecho a voto) o Italia. Ahora es menos frecuente por aquello de la Copa del Mundo… aunque se han dados casos de otorgar “cap” en partido de esa competición, y fuera de ella con el mismo rival no hacerlo.

  • Muchas gracias por la información., Phil.
    La verdad es que eso de clasificar a los rivales en dos categorías suena muy feo. ¡Se merecen que los non-caps les pongan cerveza sin alcohol y pan duro en el tercer tiempo!

  • David-Maldini

    Genial el ensayo de Mark Ella con rebote en el palo incluido. Al más puro estilo del basket

  • flankerbajito

    Me encantaba Stuart Barnes, yo creo que jugo en Madrid un par de veces con el segundo equipo de Inglaterra contra España.

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