Internacional, Leyendas

Australianos II

por Phil Blakeway • 20 Noviembre 2008 | 14:25

John Eales Les había convocado para la próxima semana, pero me adelanto, porque no cabe comprimir en un par de columnas las pinceladas que les dejo sobre esos revolucionarios sujetos del lejano sur. Tengo para mí que si la Australian Rugby Union no se hubiera fundado en 1949 y fuera tan sólo un poco más provecta, el rugby hubiera pasado por cambios como los de la década pasada bastante antes. Creativos los descendientes de la Colonia Penitenciaria.

Alguien habrá advertido la omisión de John Eales en la crónica precedente. Fue deliberada. El espigado segunda línea (y mejor delantero pateador junto con el galés John Taylor que haya visto jamás) ya había participado en la Copa del Mundo de 1991, y no lo citábamos. Es que merece mención especial, no en vano ha jugado tres mundiales y ha sido dos veces campeón (como Horan, Little, Crowley y Kerns).

Por no hablar de giras y del III Naciones, que parece algo menor. además, por aquí se dejó caer en 1990 con los Emerging Wallabies. Se estaba forjando en aquella lejana gira el equipo de 1991 y los cimientos del de 1999. Vean a Long John Eales placado por Santiago Santos en el entonces no tan decrépito Central, en la fría mañana del partido frente a España de un 25 de noviembre.

Eales placado por Santos

Naturalmente no fue el único: Campese, por poco tiempo ya y George Gregan le acompañaban. Gregan ha sido el medio de melé de Australia por excelencia durante los últimos años. Nadie le hará sombra en mucho tiempo. Inteligente, perfecto conocedor de la psicología de sus delanteros, muy técnico y duro como un tercera. Ya lo conocen. Un destello sirve para definir a Gregan, y no es en ataque, un detalle que salva un partido y que reune fuerza, rapidez, agilidad, intuición e inteligencia en unas décimas de segundo.

La Copa del Mundo de Sudáfrica dejó maltrecho el orgullo australiano. Lo pagaron caro y se precipitaron en un maelström oscuro y profundo: sólo dos victorias (ambas frente a Sudáfrica en ocho partidos consecutivos del TriNations) y a encajar resultados demoledores como el 6-43 frente a sus vecinos de negro en Wellington en 1996 o un humillante 53-8 frente a los Bokke en Johannesburgo en 1997. No se olviden de Quevedo, sin embargo. No, no he perdido el oremus, es que todo es del color del cristal… ya saben. Porque esos desastres tan mal recibidos en Australia no impidieron que en la gira otoñal de ese 1996 ganaran sin más problemas a Escocia, Italia, Gales e Irlanda. El Norte y el Sur: años en los que los de nuestro hemisferio se debanaban los sesos pensando en antídotos contra el abrumador dominio de lo que los británicos llaman Down Under. En cualquier caso, Rod McQueen se hizo cargo del equipo después del despido sin contemplaciones de Greg Smith y la Bledisloe Cup de 1998 y 1999 fue para los renacidos Wallabies. El equipo del Canguro contaba ya con unos fundamentos sólidos, así que había que dar con la receta y añadir a algunos jugadores que sirvieran de revulsivo. Esa fue la misión de McQueen. Steve Larkham, Chris Latham, Ben Tune, Totai Kefu, Joe Roff, el sudafricano Tiaan Strauss o Mathew Burke fueron las espoletas que necesitaba el equipo para lo que venía. Rumanía laminada por 57-9; 55-19 a los Eagles y 3-23 a Irlanda, dejaron expedito el camino a los cuartos de final, donde se toparon con los anfitriones galeses: los tres golpes pasados por el pelirrojo Jenkins nada pudieron frente a los dos ensayos del valiente Gregan, el de Tune y las tres conversiones y el golpe de Burke, para un 3-24 que dejó en los labios de nuestros queridos galeses un amargo sabor a hiel.

En las semifinales esperaba agazapada la campeona selección africana, pletórica después de deshacerse de Inglaterra con el recital del rubicundo Jannie De Beer. Partido bronco, trabado y feroz. No hubo ensayos y fue necesaria una prórroga, pero la balanza se inclinó por los de la Cruz del Sur: 21-27, con 8 golpes de Burke y el primer drop en la carrera internacional de Larkham, bien difícil, por cierto.

Y la final. No fue el mejor partido (habíamos visto a Francia deshacerse de Lomu y compañía). Más bien fue fácil para Australia. Creo que los franceses se daban por satisfechos con haber llegado allí. Tune y Finnegan (Owen el campechano) ensayaron y Burke pateó lo necesario. Por los galos Christophe Lamaison pasó tres golpes: 35-12. Apoteósis Wallaby. Recibimiento homérico y tour por todo el continente, visita a viejos internacionales con Bill Ellis y ésto y aquéllo. En fin, esas cosas que tan bién organizan los anglosajones.

Horan Little

Será menester una tercera entrega para los sucesos más recientes. En una o dos semanas.

Phil Blakeway es nuestro especialista en rugby en blanco y negro. Impenitente crítico y viejo partidario del siglo XIX.

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7 comentarios

  • Impresionante como siempre Phil…por cierto he leído el artículo de los Emerging Wallabies en España…el partido en el Central de Madrid, y, aparte de ver las gradas llenas: ¡Qué equipazo teníamos! Sobretodo teniendo en cuenta que donde nos ganaron (la delantera) era donde tenían a los futuros campeones del mundo…

    Lástima que hayamos perdido todo eso por nuestras propias miserias, pero, si os dais cuenta había unos 10000 (dices 5000, pero por las fotos creo que había más gente) y el otro día contra Alemania (partido menor si lo comparas con Australia) había unos 11000 en las gradas…se mejora demasiado lento en España

    Y bueno, sobre los Australianos, que creo que hasta ahora (este año) no están levantando cabeza (tras perder Su Copa del Mundo en la final con Inglaterra) hay perdón, que eso es del próximo…es que este año he estado viendo todos los partidos del 3 Naciones de Australia y parece que reencuentran el rumbo (con un kiwi en el banquillo).

    Por cierto, Mucho Gregan, menudo placaje al de negro…

    Genial artículo

  • Un equipazo. No hay que olvidar que en 1.999 fueron campeones del mundo recibiendo un sólo ensayo en todo el campeonato. Se lo mtieron los “eagles” prácticamente al final del partido.

  • David-Maldini

    Oye Phil, perdona que no tenga que ver concretamente con tu artículo pero te preguntaba por si lo sabias. Como se llama el ala rubio (dorsal 14) All Black que mete un ensayo espectacular a Italia en el Mundial de Rugby de 1987 recorriendose todo el campo??

  • David creo que te refieres a Kirwan, ex-seleccionador italiano y ahora creo que de Japon.

  • Estupendo Phil. Da gusto aprender “Historia” asi. Recuerdo haber visto entrenar a aquellos “emergig wallabies” que nos visitaron en el central en una de mis mañanas de pellas universitarias.

    Una puntulaización: creo que lo del cristal con que se mira no es de Quevedo sino del Marques de Santillana y la cita complata es “en este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, sino todo es del color, del cristal con que se mira”

  • os acordais cuando vinieron los maories con steve pokere en el central o hugo porta con los pumas en el malogrado vallehermoso por cierto con ensayo de mi amigo yogui tras una mele robada por talonaje de mi coleguita santos,que pena que ya no vengan estos equipos creaban aficion tambien la fira juvenil en madrid con un tal sella

  • Fita, del Marqués no. El concepto al que se refiere aparece en la literatura castellana ya en Jorge Manrique y continúa aquí y allá. La cita a la que me refería, similar a la que reproduces es de Quevedo y también la retoman después el ilustrado Iriarte. Se le ha atribuido después a Campoamor, pero esa no la he leído.

    Gracias por tu comentario.

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