Actualidad, Internacional

¿CASTIGO PARA LOS HARLEQUINS?

por Phil Blakeway • 12 Agosto 2009 | 16:46

La verdad resplandece, viene a decir el Evangelio de San Juan (Juan, 1:4-5, para los puntillosos), así que se vayan preparando los Harlequins. Lo contábamos en nuestro último editorial, el castigo sugerido está siendo considerado: la expulsión de la competición europea para la próxima temporada. Dean Richards, al que yo hace tiempo califiqué de “buen tipo”, dimitió, como no podía ser de otro modo, ya que estar mezclado en asuntos truculentos y “sanguinarios” no es de recibo en nuestro planeta oval. Pero cortar cabezas en el seno del club pecador no parece suficiente, así que la ERC ha reabierto el caso contra los londinenses y contra el propio Richards y los asistentes Chapman y Brennan, justamente al tratar de la apelación interpuesta por el cabeza de turco, Tom Williams, que fue suspendidio por doce meses. El recurso del jugador ha suscitado en los miembros del Comité Disciplinario una cuestión evidente por sí misma: Williams no actuaba de motu proprio, sino que era parte de un fraude diseñado por alguien. La dimisión de Richards ya aclara algunas cosas, y de paso pone su carrera como entrenador en entredicho para siempre (ya saben como se las gastan los británicos con el que es sorprendido mintiendo, y además acaba con su vitola de regenerador del histórico club), pero la elucidación de la cuestión no será fácil, ya que establecer el grado de culpa que ha de atribuirse a cada partícipe en el fraude, cuando quede claro quienes han sido los mismos, será tarea ardua y que sentará precedentes.

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Que los responsables se den prisa. El rugby debe quedar limpio, el nombre del club también, ya que no existen las responsabilidades colectivas, pero como resulta que los códigos reglamentarios que se aplican a estas infracciones contemplan la separación de la competición, si hay fallo contra los Harlequins, que se aplique con todo rigor. Los jugadores de Leinster (menos mal que ganaron), los espectadores de ambas aficiones, los aficionados y la justicia lo merecen.

Ph. B.

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Phil Blakeway es nuestro especialista en rugby en blanco y negro. Impenitente crítico y viejo partidario del siglo XIX.

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3 comentarios

  • Completamente de acuerdo contigo Phil… era ilógico que un jugador eso lo haga por iniciativa propia, y el club debe de ser condenado a no jugar la competición de la ERC (como ya dije cuando salió lo del chaval, al que, como dije también nadie le puso una pistola en la cabeza para que lo hiciera y por eso también se lo tiene merecido). Eso sí, también os digo…como se lleve a cabo la sanción casi me pongo a apostar ya porque los quins ganan la Guinness y/o la EDF Energy Cup…porque sus jugadores no se van a meter las palizas que son la competición europea…y van a estar más descansados. Eso sí, quiero que se les sancione porque no actuaron lealmente ni con la competición ni con el jugador.

  • Me sigue pareciendo corta la sanción. Ni ERC ni Guiness, ni ninguna otra competición durante 2 años.  Y si desaparece el club, aunque histórico, que desaparezca .

  • leo, eso que propones es desproporcionado, pero, aparte, es inviable porque la ERC sólo puede sancionar al club por algo ocurrido en su competición, y para que eso ocurriera, sería la IRB la que diera la “órden” a la RFU…aún así, no sé muy bien si tendría validez porque la Guinness está en manos privadas y la RFU sólo aporta los árbitros y comité de disciplina (previo pago, claro). Como primera sanción dejarle sin ERC puede ser suficiente…si se encuentran más casos…ya entonces sería algo global y debería actuar de oficio la IRB.

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